Los Enamorados y el Dos de Copas, las cartas del vínculo

Son las dos cartas que más se asocian con la pareja. Mirarlas despacio, cada uno por su lado, da para una conversación mejor que cualquier significado aprendido de memoria.
Los Enamorados, arcano VI
En el tarot de Marsella la escena tiene tres personas. Un joven en el centro, una mujer a cada lado, y arriba un ángel —o un Cupido— que apunta con su arco. Las dos mujeres se dirigen a él, y él se queda en medio, sin acabar de volverse hacia ninguna.
Por eso esta carta se ha leído durante mucho tiempo como una elección, más que como un romance. Hay que decidir, y decidir cuesta.
En el Rider-Waite-Smith la carta cambia bastante. Hay solo dos figuras, un hombre y una mujer desnudos en un jardín, con un árbol detrás de cada uno y un ángel enorme con las alas abiertas sobre ellos. Waite la relacionó con el Edén, y la lectura se vuelve más de unión.
Dos barajas, dos ideas distintas del mismo número. Eso ya es un buen tema.
Preguntas para sacar esta carta a la conversación:
- ¿Qué versión os parece más vuestra, la de la elección o la del jardín?
- ¿Cuál fue la última decisión importante que tomasteis juntos? ¿Cómo la tomasteis?
- ¿Hay algo que estéis dejando sin decidir?
El Dos de Copas
Aquí las dos barajas se separan todavía más. En Marsella el Dos de Copas son dos copas, una junto a otra, con un motivo vegetal que crece entre ellas y a menudo una cinta o una flor en lo alto. No hay personas. Se lee más por el número y el palo: dos, el encuentro; copas, lo afectivo.
En el Rider-Waite-Smith hay una escena. Un hombre y una mujer, de pie y frente a frente, se ofrecen una copa cada uno. Entre ellos flota un caduceo, el bastón con dos serpientes, rematado por una cabeza de león con alas. Es una de las cartas menores más reconocibles de esa baraja.
Lo que muestra es un intercambio. Cada uno da algo y recibe algo, en igualdad.
Y para esta otra:
- ¿Qué crees que te doy yo que quizá no valoro?
- ¿Qué te gustaría recibir más a menudo?
- ¿Os acordáis del primer brindis que hicisteis juntos?
Una advertencia sencilla
Que salga una de estas cartas no significa que la relación vaya bien. Que no salga, tampoco lo contrario. Son dibujos con siglos de interpretaciones encima, y sirven para mirar, no para dictar.
Si alguna de las preguntas toca algo delicado y la conversación se atasca, mejor dejarlo y retomarlo sin cartas. Y si el atasco dura, un terapeuta de pareja sabe acompañar esas conversaciones mucho mejor que una baraja.
Para jugar con más cartas, en la tirada para dos hay una propuesta de tres posiciones.